A MI MUSA
by JOP PIOBB
Desde aquel cielo azul, anonadado,
un ángel bello como tú, te mira,
princesa que cual vate aspira,
suspiro de musa emocionado.
¡Oh, divina reina, eres melodía
de mi grato canto, de toda la vida,
eres tú mi encanto, eres la avenida
de una mariposa que quedó en la via.
Por esa mano, que dejé vacía,
quiero devolverte yo la vida mia,
porque eres lucero de gran ordalía
que hace que disfrute de una vida pía.
Se acaban mis versos,
mis cantos, mis rezos.
De mi amargo cáliz
surge un gran cerezo,
se acaba mi pena,
tengo ya mi musa
que volvió serena
con miel de colmena.
El rocío del cielo
baja muy constante,
me dice al oído
que vaya adelante.
La tímida aurora
de rosado dedo
me da blanca rosa
que pongo en tu pelo.
Y se acabó el bardo,
trovador y vate,
que mi dulce musa
nos hace debate,
el juego que tuve
de un poema de otra,
lo compenso ahora,
como lo hice otrora.
No quiero tu cuerpo,
ni tu mente quiero
si sólo por eso,
por ti me develo,
el alba amarilla
se tiñó de brillo,
porque perdón pido
y ante ti me humillo.
Vuelvo a suplicarte
que vuelvas conmigo,
que no entiendo nada
cuando estoy contigo,
la noche se acerca,
vente ya te pido
deja los sonetos,
odas, di ¡querido!
La vida es tan bella,
no te amargues mucho,
ten esto presente
si vuelvo contigo,
el amor se riega,
se cultiva siempre,
y por eso te hice
ESTE BUEN PRESENTE.

