by Victoria Luisa Mora Paoli
No digas nunca
Dios no existe
porque él te dará señales
Ãnequivocas de su real existencia.
Sólo el que esta ciego,
el que vive en la oscuridad,
el que está sordo a la voz de DIOS,
no puede ver lo majestuoso de su grandeza,
no puede oir su llamado
ni glorificar su santo nombre
porque para él,
Dios es una mentira, no existe.
No digas que no ves a Dios
porque cuando abras tus ojos
a un nuevo dÃa
es porque estás vivo
y la vida es un don
que sólo lo concede el Todopoderoso.
Fijate en las aves
que en cada dÃa que nace
sacuden sus alas y levantan vuelo
hacia el ancho azul
dando sus mejores trinos al creador
porque aunque cueste creerlo
toda la naturaleza alaba a DIOS
con cada aurora.
Pero el hombre insensato
en su insoportable prepotencia
y en su altanera egolatrÃa,
se cree que todo lo puede,
que todo lo sabe
y que todo lo que hace
es porque él lo decide asi.
Que insensatez,
que impertinencia
querer igualarsea DIOS,
cuando no llegas ni a bacteria,
pero el dÃa llegará
en que deberás rendir cuentas al Todopoderoso
y es allà donde te darás cuenta
que el que dirige la orquesta de la vida
es Dios y no tú,
pero ya será tarde.
Por tanto, dejemos la estupidez a un lado
y hagamos la voluntad de DIOS
que nuestra lengua alabe al Señor a diario
y permitamos que él dirija nuestros pasos
como un padre guÃa con amor a su hijo
porque quieres saber algo
DIOS ES UNA VERDAD INNEGABLE





